¿Quien tiene la culpa de que venga la tentación? ¿acaso será del enemigo? La tentación viene del enemigo y la razón por la cual muchas veces la tentación es fuerte para nosotros es por nuestro corazón. No olviden:
Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre.
Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias.
Mateo 15:18-19.
Así que si quieres salir siempre triunfante, no te dejes guiar por tus sentimientos, guíate por el Espíritu Santo y por el entendimiento de la Palabra, no busques ocasión de caer, sino una ocasión para acercarte al corazón de Dios.
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